28 feb. 2010

CUANTA COTORRA


Hoy (domingo 28 de febrero) mi abuela Doña Nina cumple sus 75 años de edad, yo tenía que viajar de Santo Domingo hasta Cotuí en transporte público ya que no me queda de otra. Al montarme en la guagua voy embullao´ con un libro que me regalaron hasta que entra un joven con una funda repartiendo dulces, chocolates, que se yo... no me fijé bien pues no me interesaba lo que fuere que estuviera haciendo, yo estaba entregao´ con mi libro.

Luego de repartir los dulces dice: Buenos Días, Dios le bendiga a todos, miren señores estos dulces es para que nos ayuden a los jóvenes que tenemos un torneo el domingo (el próximo). No lo hagan por el dinero sino para ayudarnos a nosotros los jóvenes. El tipo recoge el dinero y se va.

Que mardita cotorra esa que vengo escuchando desde hace 7 años que tengo viviendo aquí (Santo Domingo), sabrá Dios lo que hacen con el dinero ese, ¨ajolᨠy que sí, que sea para deporte pero y si no? Usar el nombre de Dios para sus fechorías, no me parece bien.

Minutos después llega un señor pidiendo para una operación para un ojo de vidrio, todo el mundo se apiada de la situación del hombre y le da lo que puede. Yo sigo entregao´ con mi libro, nada más estoy oyendo lo que dicen. Se desmonta el ese y sube una señora con un léxico muy amplio diciendo que por favor le ayudaran con lo que pudieran para el tratamiento del transplante de riñón que le hicieron a una hija suya. Chévere, mas personas se conduelen de su situación y le dan par de pesos. La señora muy agradecida por la ayuda da las gracias con mucha altura, a lo que se oye una voz de un hombre que dice: ¨Ya doña, no le dieron su cuarto, déjese de poesía y vállese de ahí.

No pasó un minuto cuando de pronto subió una joven, ( esa si tengo mucho viéndola en la parada del 9, con la misma cotorra) usando palabras bien pronunciadas, sosteniéndose de arriba y dirigiéndose al público diciendo que por favor le ayudaran con lo que pudieran para el tratamiento que lleva, que ella no quiere perder la vista y que ella tiene muchos deseos de superación. Mientras ella hablaba, se escuchó una voz de una señora: ¨tengo el 45, tengo 78, el 73¨ era la voz de una señora que vende billetes de lotería en la parada del 9. Esto no impidió que la muchacha terminara su discurso pues andaba en busca de sus $$$$.

Yo he optado por no darle un peso a nadie, primero la mayoría de estas personas usan el nombre de Dios para su beneficio, segundo éstas personas puedan que tengan el problema del cual hablan la mayoría no, así que el dinero recolectado lo destinan para otras cosas y tercero a uno no le están regalando el dinero para uno estar dándole a todo el que llega, si nos llevamos de eso tendríamos que darle a ¨Villegasytuelquella¨ con la cantidad de ¨Pididones¨ que hay en las calles. Son casos extremos que yo veo que la persona en verdad sí lo necesita, que se le ve la necesidad solo en esos caso yo contribuyo a la causa.

Señores no nos dejemos coger de pendejos de la cantidad de tiguerasos que hay en las calles, no a todo el que venga con cotorra hay que darle dinero, simplemente hágase el loco y ya. Ah dio carajo!